Hace años ideé la teoría del Clienting, que lo único que pretende es cerrar el círculo (¡haciéndolo virtuoso!) entre captación, retención y vinculación de clientes para empujar el crecimiento orgánico. Me apasiona la mejora de la experiencia de servicio de los clientes, la creación de marcas queridas y respetadas, y los enfoques que permiten ganar la cabeza y el corazón de los mejores clientes.